Cuánto cobra un contador en México (y qué incluye)
¿Cuánto cobra un contador en México? Depende del régimen, el número de facturas, la nómina y trámites como REPSE o SIROC. Qué debe incluir una iguala mensual.
Cuánto cobra un contador en México no tiene una sola respuesta: los honorarios dependen del régimen fiscal, del volumen de facturas, de si hay nómina y de los trámites especiales que cargue el negocio. Lo que sí se puede exigir es saber el número antes de firmar: por eso nosotros publicamos los precios de cada plan y de cada trámite.
En el despacho lo vemos en casi toda primera reunión: la persona ya preguntó en dos o tres lados y salió con un «depende» y ninguna cifra. El «depende» es cierto — ahora le explicamos de qué depende exactamente —, pero no es excusa para no enseñar la lista de precios.
Cuánto cobra un contador: de qué depende
Cinco factores explican casi toda la diferencia entre una mensualidad y otra:
- El régimen fiscal. No cuesta lo mismo llevar a una persona física en RESICO, que declara sobre lo cobrado con una tasa fija, que a una persona moral con contabilidad completa, DIOT y declaración anual con conciliación. A mayor obligación, más horas de trabajo al mes.
- El volumen de movimientos. Veinte facturas al mes no son doscientas. La mayoría de los despachos, nosotros incluidos, escalonamos el precio por rangos de comprobantes y movimientos bancarios.
- La nómina. Cada trabajador suma cálculo, timbrado y obligaciones ante el IMSS y el Infonavit. Un negocio sin empleados y uno con quince no están en la misma mensualidad.
- Las obligaciones especiales. REPSE con sus informativas, SIROC en obra, importación, operaciones con el extranjero: cada una añade trámites con calendario propio.
- El punto de partida. Si hay ejercicios sin declarar o requerimientos abiertos, primero hay que regularizar. Ese trabajo se cotiza aparte de la mensualidad, y conviene que así sea: pagarlo «disuelto» en una iguala barata suele significar que nadie lo está haciendo.
Por qué casi nadie publica sus precios
La costumbre del sector es cotizar «según el caso» y dar el número hasta que hay una llamada de por medio. Nosotros decidimos publicarlos: cada plan y cada trámite único están en la página de precios, con lo que incluye cada uno. No es que nuestro caso sea distinto al del resto: es que preferimos que usted compare con calma, sin comprometerse a nada.
Un dato práctico al comparar: los precios de servicios contables suelen anunciarse netos, sin IVA. Al pedir una cotización en cualquier despacho, confirme si el número que le dieron ya lo incluye.
Qué debe incluir una iguala mensual
Cuando evalúe cuánto cobra un contador por mes, mire menos el número y más la lista de lo que entra en él. Una mensualidad seria debería incluir, como mínimo:
- Contabilidad al día y declaraciones presentadas en fecha, con sus acuses. El acuse es suyo: pídalo cada mes.
- Facturación. Emitir sus CFDI, o dejarle el sistema listo para que usted facture.
- Vigilancia de su opinión de cumplimiento, para que un adeudo pequeño no se convierta en un problema grande cuando un cliente se la pida.
- Atención a avisos y requerimientos del SAT en el buzón tributario.
- Acceso real a su contador: alguien que conteste, no una bandeja de correo.
Un honorario bajo con acuses cada mes vale más que uno alto sin papeles. El comprobante es la diferencia entre pagar por un servicio y pagar por una promesa.
Lo que no debería esperar de una iguala es lo que no está escrito. Si el REPSE, la declaración anual o una regularización de atrasos no aparecen en la lista, asuma que se cotizan aparte — y pídalo por escrito antes de firmar.
Mensualidad o trámite único
No todo se resuelve con una iguala. Hay trabajos que se pagan una sola vez: el alta en el SAT con e.firma, la constitución de una empresa, el registro REPSE o un registro de obra SIROC. Y hay encargos anuales, como la declaración anual: cuánto cobra un contador por declaración anual depende de si ya lleva su contabilidad todo el año (suele estar incluida o costar poco) o de si llega en abril con los doce meses en una bolsa.
La regla que usamos con quien nos pregunta: si su negocio factura y declara cada mes, la mensualidad sale más barata que ir pagando urgencias; si solo necesita un trámite concreto, contrátelo suelto y ya.
Lo que un precio muy bajo suele esconder
También llegan al despacho casos del otro extremo: alguien pagaba una mensualidad muy por debajo del rango y descubrió, con un requerimiento en el buzón, que llevaba meses sin declarar. El precio no era el problema; el problema era que nadie estaba haciendo el trabajo.
Tres preguntas bastan para distinguir un precio competitivo de uno imposible. Primero: ¿me van a entregar el acuse de cada declaración, cada mes, sin que lo pida? Segundo: ¿quién responde si llega un requerimiento — está incluido o se cobra aparte? Tercero: ¿el precio está por escrito, con la lista de lo que incluye? Un despacho serio contesta las tres sin incomodarse. Si la respuesta a cualquiera es vaga, el ahorro de hoy es el recargo de mañana: regularizar ejercicios atrasados cuesta más que haberlos llevado bien desde el principio.
Cómo lo llevamos nosotros
Primero miramos su constancia de situación fiscal y sus números reales: régimen, facturas al mes, trabajadores, trámites pendientes. Con eso le decimos qué plan le corresponde y el precio exacto, que es el mismo que está publicado. Puede ver los planes de contabilidad para empresas y el resto en la página de precios, o escribirnos desde contacto con su constancia y le contestamos con el número, no con un «depende».